lunes, 3 de mayo de 2021

Charles Baudelaire (tres)


OBSESIÓN

Vosotros, altos bosques, me amedrentáis como catedrales;
aulláis igual que el órgano; y en nuestros corazones malditos,
cámaras de duelo eterno donde resuenan antiguos estertores,
se repiten los ecos de vuestros De profundis.
¡Océano, te odio! Tus brincos y tumultos
los encuentra mi espíritu en sí; la risa amarga
del hombre derrotado, llena de sollozos y de insultos,
yo la escucho en la risa tremenda de la mar.
¡Cómo me gustarías, oh noche, sin esas estrellas
cuya luz habla un lenguaje consabido!
¡Pues yo busco el vacío, y lo negro, y lo desnudo!
Pero las tinieblas son también ellas lienzos
donde viven, brotando de mis ojos a miles,
seres desaparecidos de miradas familiares.

                                   (Traducción de Luis Antonio de Villena)

lunes, 19 de abril de 2021

Joan Margarit


IDENTIDAD

¿Qué hacer con las palabras al final?
Sólo puedo buscar, para saber qué soy,
en la infancia y ahora en la vejez:
ahí es donde la noche es fría y clara
como un principio lógico. El resto de mi vida
es una confusión por todo aquello
que nunca he comprendido:
las tediosas dudas sexuales
y los inútiles relámpagos
de inteligencia. Debo convivir
con la tristeza y la felicidad,
vecinas implacables.
Se acerca la última verdad, durísima y sencilla.
Como los trenes que en la infancia,
jugando en el andén, me pasaban rozando.

                                    (De Amar es donde, 2015)

lunes, 12 de abril de 2021

SANAR


Las lágrimas van al cielo
Y vuelven a tus ojos desde el mar.
El tiempo se va, se va y no vuelve,
Y tu corazón va a sanar,
Va a sanar,
Va a sanar.

La tierra parece estar quieta
Y el sol parece girar,
Y aunque parezca mentira
Tu corazón va a sanar,
Va a sanar,
Va a sanar,
Y va a volver a quebrarse
Mientras le toque pulsar.

Y nadie sabe por qué un día el amor nace,
Ni sabe nadie por qué muere el amor un día,
Ni nadie nace sabiendo, nace sabiendo
Que morir también es ley de vida.

Así como cuando enfríe
Van a volver a pasar
Los pájaros en bandadas.
Tu corazón va a sanar,
Va a sanar,
Va a sanar.

Y volverás a esperanzarte
Y luego a desesperar.
Y cuando menos lo esperes,
Tu corazón va a sanar,
Va a sanar,
Va a sanar,
Y va a volver a quebrarse
Mientras le toque pulsar.

                            Jorge Drexler (12 segundos de oscuridad, 2006)

martes, 23 de marzo de 2021

Jorge Luis Borges (dos)


LOS JUSTOS

Un hombre que cultiva un jardín, como quería Voltaire.
El que agradece que en la tierra haya música.
El que descubre con placer una etimología.
Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez.
El ceramista que premedita un color y una forma.
Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada.
Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto.
El que acaricia a un animal dormido.
El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho.
El que agradece que en la tierra haya Stevenson.
El que prefiere que los otros tengan razón.
Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

(Del poemario La cifra, 1981)


[El poema recuerda la tradición judía de los tzadikim, que el mismo Borges nos explica en El libro de los seres imaginarios:
"Hay en la Tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.
Esta mística creencia de los judíos ha sido expuesta por Max Brod.
La remota raíz puede buscarse en el capítulo dieciocho del Génesis, donde el Señor declara que no destruirá la ciudad de Sodoma, si en ella hubiere diez hombres justos".]

martes, 16 de marzo de 2021

Robert Louis Stevenson


VIAJE

Me gustaría tanto visitar
los países donde hay manzanas de oro;
donde bajo otro cielo existen islas
con papagayos, y las cacatúas
y las cabras jamás pierden de vista
a Robinson haciéndose una barca;
donde el sol ilumina las lejanas
ciudades del Oriente, con mezquitas
y alminares en medio de jardines
de arena, y las preciosas mercancías
que vienen de muy cerca o de muy lejos,
cuelgan para venderse en el bazar;
donde la Gran Muralla cerca a China,
y a un lado está el viento del desierto,
y al otro con campanas y tambores
zumban estrepitosas las ciudades;
donde hay selvas ardientes como el fuego,
grandes como Inglaterra, y además
altísimas, con monos, cocoteros
y chozas de los negros cazadores;
el cocodrilo de rugosa piel
en el Nilo a sus víctimas acecha,
y alza el vuelo el flamenco color rojo
persiguiendo a los peces; en la jungla
hay tigres que devoran a los hombres,
muy quietos, al acecho y esperando
que la presa se acerque, por ejemplo
un viajero al que mece el palanquín;
donde entre las arenas del desierto
hay ciudades desiertas, con sus niños
príncipes o mendigos, hechos hombres
desde hace mucho tiempo, sin que se oiga
en las calles y casas ni un ruido
de ratones o niños, y al caer
suavemente la noche, en la ciudad
ni un destello de luz rompe las sombras.
Cuando crezca hasta allí emprenderé el viaje
con una caravana de camellos;
encenderé la lumbre en las tinieblas
de un salón polvoriento, miraré
las pinturas que adornan las paredes,
guerras, héroes, fiestas; y buscando
en un rincón encontraré juguetes
de los niños de aquel antiguo Egipto.

                                (Trad. de Carlos Pujol)



[Stevenson publicó durante su vida cuatro libros de poesía. Uno de ellos, Moral Emblems (Emblemas morales, 1880), tuvo una tirada de noventa ejemplares y fue en forma de panfleto. Luego aparecieron las rimas infantiles El jardín de versos de un niño (A Child’s Garden of Verses, de 1885), Underwoods (El sotobosque o Monte bajo, de 1887) que estaba dividido en dos libros con poemas en inglés y escocés, y las Baladas o Canciones (Ballads, en 1890). Después de su muerte, en 1895, apareció Canciones de viaje y otros poemas (Songs of Travel and Other Verses), preparado por el propio Stevenson. En 1918 se publicó Nuevos poemas y Lecturas variadas (New Poems and Variant Readings), con 147 poesías. Posteriormente, fueron descubriéndose más poemas de Stevenson, que escribió estas obras a lo largo de toda su vida y, al parecer, con enorme facilidad. (Fuente: capítulo1.escueladeformaciondeescritores.es, Encarna Pérez).]